Historia de Viña del Mar

Los primeros pobladores del territorio donde hoy se emplaza la ciudad de Viña del Mar fueron los nativos “changos”, que denominaban a estas tierras el valle del “Peuco”. Eran pescadores recolectores que vivieron en el lugar hasta la llegada de los conquistadores españoles.

Viña del Mar tal como se la conoce hoy en día nació de la unión de dos grandes haciendas que estaban en la región: Las Siete Hermanas y la Viña del Mar propiamente dicha, que estaban divididas por el estero Marga-Marga, el cual en la actualidad cruza la ciudad por el centro. Ambas haciendas fueron compradas en el año 1840 por Francisco Álvarez. Su nieta y única heredera de las tierras contrajo matrimonio en 1874 con el ingeniero José Francisco Vergara Echevers, quien finalmente presenta el proyecto para convertir a Viña del Mar en ciudad en diciembre de ese mismo año. De esta manera nació la ciudad de Viña del Mar, impulsada por la instalación de industrias y acompañada de la modernidad.

En el siglo XX, sus playas se fueron convirtiendo en los balnearios de mayor nivel socio-económico nacional y desde entonces su borde costero es una poderosa atracción turística.

Los años continuaron siguiéndose, trayendo consigo un gran desarrollo demográfico. En la década de 1930 todo el centro de la ciudad estaba cubierto por edificaciones. Grandes mansiones, castillos, torreones y casonas de notable estilo arquitectónico fueron las construcciones que se erigieron en el lugar.

En 1980 se instalaron nuevas facultades en el sector, gracias a la aparición de las universidades de carácter privado y la expansión de las universidades estatales; de este modo cobró una nueva apariencia de ciudad universitaria.

Tiempo más tarde, en el sector norte de la ciudad surgió un nuevo barrio en el estero de Reñaca que en 1990 tuvo un explosivo crecimiento; se convirtió en un barrio de clase alta.

En el sentido arquitectónico, en estos últimos tiempos Viña del Mar está aplicando nuevas tecnologías para construir edificios de más de 20 pisos, fusionando notablemente el aspecto colonial de la ciudad.

Viña del Mar hoy en día es un destino turístico por excelencia donde se da cita el jet-set nacional e internacional. El Festival de la Canción, entre otros eventos importantes, congrega las miradas del mundo entero.